Etiquetas

, , , ,

A propósito de la presentación, mañana, en Madrid de ‘Errante en la sombra’, los nuevos relatos de Marcos-Ricardo Barnatán, reproducimos parte de un diálogo con el autor:

-De aquellos Novísimos, ¿qué queda en Barnatán?

No llegué a estar en la antología famosa de Castellet porque entonces no era aún español, y también porque nueve novísimos sonaba mejor que diez novísimos, Pero es verdad que estéticamente era un novísimo, y como todos ellos hemos evolucionado, madurado nuestras poéticas. Me enorgullece haber formado parte de ese movimiento rupturista y refrescante de la demasiado acartonada poesía española anterior.

-Poesía, crítica, narrativa, biografía… Toca todos los palos, ¿pero alguno con 20150613_200547predilección?

Me siento sobre todo poeta, aunque la literatura me apasione en su conjunto. La narrativa me empujó a publicar cuatro novelas y tres libros de relatos. Mi biografía total de Borges es la canónica, tuvo cuatro ediciones en España y Latinoamérica y ahora está agotada y muy buscada en las librerías de segunda mano. Y la crítica literaria y de arte fue una forma honesta de ganarme la vida en un tiempo ya pasado, en el que eso era aún posible.

-‘Errante en la sombra’ es una incursión en el relato breve. Si algún lector suyo le pidiera que explicara qué ha pretendido, ¿qué le diría?

Cada relato es una unidad cerrada, en la que a veces predomina el estilo o la anécdota. Si se leen como un conjunto pueden distinguirse, la ironía, la búsqueda de complicidad con el lector, y la construcción de un universo de ficción personal. El escritor se reitera y se retrata siempre en sus textos. Yo me alimento de la memoria autobiográfica y de la memoria literaria. Ambas fuentes pertenecen a una realidad que la literatura rasga, que la ficción transforma. El resultado de esa alquimia es el texto que aspiro transmitirle al lector.

-¿Fueron escritos todos a la vez o en épocas distintas? ¿Cuál es la génesis del libro?

Los relatos de ‘Errante en la sombra’ los empecé a escribir a partir de la publicación de ‘La República de Mónaco’ por Seix Barral en el 2000. Responden así a momentos y situaciones distintas. Algunos se publicaron en el periódico El Mundo, o en antologías temáticas.

-¿Y del título? ¿Quién es ese ‘Errante en la sombra’?

Esa pregunta me la haces porque no eres argentino, en mi país hasta los niños se saben los versos de Alfredo Le Pera, el letrista preferido de Gardel. Una tarde cantando con mi hijo ‘Volver’ descubrimos juntos la belleza de ese verso y me dije es un título perfecto.

-En los numerosos personajes –usted es uno mismo- hay, creo, un denominador común: cierto desvalimiento ante la realidad, una especie de incapacidad de ser dueño del propio destino. ¿Me equivoco?

Bueno, digamos que uno es fatalista. El destino no está escrito pero lo escribimos nosotros casi sin darnos cuenta.

-El relato, coincide prácticamente todo el mundo, es un género especialmente complicado. ¿Cómo enfoca usted el hecho de escribirlos?

No comparto esa idea que crees mayoritaria. La democracia está reñida con la literatura. El relato se parece al poema, es un flash, una instantánea, que necesita de la inspiración y de la construcción. Y si consigue la intensidad, entonces aún mejor.

-En ‘Errante en la sombra’ pese a la brevedad del texto hay una sorprendente variedad de recursos, desde el pasaje histórico, hasta el recuerdo irónico de anécdotas familiares e incluso una especie de ráfaga, más que relato, en torno a los libros. ¿Esta selección ha sido caprichosa o tiene algún guión oculto?

No hay misterios, más que el misterio mismo de la creación. No es una selección, son los textos escritos que me parecen aún válidos. Cada relato te impone una forma de decir. Ellos son los que te guían a ti.

-Usted ejerce la labor de crítico, ¿qué diría de su libro? ¿Teme, a estas alturas de su carrera, publicar?

Un nuevo libro siempre es una aventura que te recuerda al primero. Es curioso que tras 50 años publicando, publiqué mi primer libro a los 17 años, uno conserva la ilusión. La autocrítica te la haces toda la vida, uno siempre piensa que podría haber escrito mejor. Y esa insatisfacción te permite continuar, con la esperanza de superarte. El mejor libro es siempre el que está por venir.

-¿Qué le parece el momento literario actual? ¿Qué autores le atraen o siguen atrayendo?

En castellano sigo prefiriendo a los escritores latinoamericanos, con alguna excepción. Pensemos en Borges, en Lezama Lima, en Cabrera Infante, en Cortázar, y también en narradores más jóvenes como el guatemalteco Eduardo Halfón o el argentino Patricio Pron.

-Usted recurre con asiduidad a la historia, ¿qué nos enseña esta que nos cuesta entender?

Recurro a la parte de la historia que me interesa que no se olvide.

-¿Ya le ha perdonado su familia por utilizarla de cobaya literaria?

No. No me hablan.

Flyer_CetroArte_Barnatán

Anuncios